Lo que queremos en temporada 2009-2010

Lo que hicimos al escribir "Lo que queremos" es una exposición de intenciones. Una hoja de ruta de logros a conseguir para hacer un buen programa, para no perdernos ni dejarnos llevar por la agenda mediática o la imposición de las viejas formas de pensar. El programa era un desafío para el grupo y tuvimos que definirnos sobre qué tipo de radio queríamos hacer, ya que queríamos hacer sobre todo algo bueno

--> Lo que queremos (No conseguido)

--> Lo que queremos (Conseguido)

Ahora toca valorar lo que hemos conseguido.

1. Actualizar las viejas preguntas (¿por qué el mundo no se deja transformar? ¿Qué significa tener una vida? ¿Qué hace a una palabra creíble?)

Nos hemos preguntado por cuestiones actuales y hemos traído las respuestas ya asentadas por las grandes corrientes del pensamiento, para desde ahí, repensar esas cuestiones filosóficas ya que no sentíamos que encontrábamos respuestas en ellas e incluso no nos dejaban ya ni siquiera preguntarnos. Hemos conseguido preguntarnos sobre qué sentido tienen nuestras vidas, qué sentido tienen nuestros trabajos, qué sentido tienen nuestros vacíos existenciales... y hemos podido encontrar otras formas de leer lo que ocurre que nos dejan espacio para elaborar nuestros propios criterios. Pero no hemos negado los antiguos saberes que nos eran útiles. No hemos querido dar respuestas, sino invitar a pensar y a buscar las respuestas desde la propia vida, con nuestras propias herramientas.

2. Hacer un programa que indague, acompañe y de valor a esos espacios de pensamiento sin grandes letras. Hacer un programa que conecte con las cosas que pasan en los espacios donde se expone la palabra y los cuerpos piensan.

Para los grandes espacios ya hay foros donde mostrar sus lindezas, porque las vergüenzas desgraciadamente nunca se muestran. Pero nosotros hemos querido empoderar esos otros espacios del pensamiento más pequeño, sin tantas pretensiones, con pocos recursos, pero que atesoran una autenticidad y una veracidad con su discurso que esos otros grandes espacios adolecen. Esos pequeños espacios del anonimato nos han permitido preguntarles desde nuestro lugar, dejándonos compartir con ellos esas ganas de repensarse, como ocurrió con el hackmeeting, con la propuesta artística de "Cualquier noche puede salir el sol", el círculo de padres, los compañeros de Las Indias Electrónicas o la gente de Flashmobs Madrid. En cierta manera hemos conectado con ellos, dejándonos empapar de lo que se piensa en esos espacio, pero también dejando algo de nuestro pensar en ellos.

3. Pensar en la ambigüedad de politizar nuestras vidas en todo lugar que nos interrogue, sin patrones definidos. El desafío es como hablar, y no de qué hablar.

Hemos hecho un esfuerzo de no hablar con los códigos ya definimos que durante años hemos estado recibiendo desde los medios comunicativos (programa denuncia, magazine de actualidad alternativo, etc), y hemos conseguido no caer en el juicio al contrario, y expresar soluciones a los problemas actuales, abriendo un espacio donde la ambigüedad de nuestra época supone un lugar desde el que pensar todos los pliegues de nuestra realidad. Se nos hacía necesario encontrar antes "cómo hablar de lo que nos ocurre", que encontrar "de qué hablar", encontrando así el lugar de la voz propia.

4. Pensar desde el garaje supone pensar, cualquier acontecimiento como importante.

Hemos dado igual importancia, por ejemplo, a una manifestación de funcionarios que ha una flasmob, ya que cualquier lugar es un buen lugar para pensar lo político. Cualquier lugar puede suponer ese lugar donde atacar la realidad para poder respirar, cualquier lugar donde nuestros cuerpos encuentren ese lenguaje común que nos defina como seres políticos.

5. Proponemos hacer un programa coral, realizado por un colectivo informal, sin autores o directores

Hemos conseguido, con mucho esfuerzo, no tener protagonismos. Que las responsabilidades hayan ido rotando. Y además del corolario temático que antes hemos referenciado y que marca la diversidad temática, todos hemos asumido la responsabilidad y el reto de crear y dirigir programas, ayudando de esa manera a los menos expertos a perder el miedo y lanzarse a asumir el desafío. Un punto importante para esta exigencia grupal de repartir responsabilidades fue el programa de "la reina roja", pues asumimos que todos tendríamos que correr al mismo ritmo para no extenuarnos y estancar el proceso creativo del programa.

6. Un programa sin línea ni explicación completa del mundo. No somos expertos para dar soluciones.

Ya lo hemos dicho, queríamos preguntarnos sin dar respuestas, sin encontrar la solución común a nuestros males, para eso ya están otros. Desde asumir que sólo somos expertos en la vida de cada uno de nosotros, hemos conseguir no dar soluciones generales, pero nosotros sí hemos encontrado cada uno respuestas particulares a esas cuestiones comunes.

7. Luchar no es desproblematizar, sino complejizar.

Pensar asumiendo la complejidad de cada acontecimiento es pensar fuera del orden, pues el orden intenta simplificar todos los problemas, para encontrar esas respuestas directas. Nos hemos desmarcado de las respuestas fáciles: no hemos querido pensar que hay bueno y malos en el conflictó israelí, no hemos querido pensar que un suicidio en una empresa es una cuestión personal, no hemos querido ver que la intervención social es todo bueno, no hemos querido ver que una flashmob es sólo una gamberrada. Hemos cuestionado esa mirada simplista para darnos espacio de explorar los otros pliegues que definen una realidad menos asfixiante.

8. Aprovechar el potencial expresivo de la radio, liberarnos de las audiencias y la publicidad, experimentando con formatos y lenguajes radiofónicos

Hemos aprovechado la posibilidad que nos daba la radio usando audios de películas, canciones, lecturas de textos, radio-teatro y la experimentación sonora. Todo esto para poder buscar un lenguaje con el que transmitir "qué nos ocurre". Hemos podido aprovechar sonidos que expresaban mucho mejor que nuestras palabras, lo que sentimos.

9. Buscar una relación de complicidad con quien nos escuche.

A pesar que valoremos como no conseguido la comunicación con el oyente, nos ha hecho mucha ilusión encontrar feedback de la audiencia.

Y en resumen, hemos conseguido muchas de esas cosas que queríamos en nuestros inicios, y además, como nos hemos esforzado en todos los programas, no podedmos decir que algunos de ellos sea una castaña, aunque estemos más contentos con unos que con otros.

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