Flashmobs: como un concierto de los Ramones… pero sin los Ramones

4 may

Quizá te hayas cruzado con decenas de personas pegándose almohadazos en plena calle. O hayas contemplado en la principal arteria comercial de tu ciudad a una curiosa fila de personas moviéndose de manera muy extraña y con paraguas abiertos bajo el sol. O tal vez hayas visto de reojo a gente ya talludita haciendo el avión en la plaza que hay debajo de tu casa. No, no estabas alucinando: te has encontrado con una flashmob. ¿Qué es eso? ¿Cuál es su valor como experiencia? ¿Tiene algo de político? ¿Se trata de arte? ¿Puede una flashmob cambiar nuestra vida, cambiar el mundo?

Vídeos de flash mobs:

Audios y referencias utilizados en el programa o su preparación:

Guión y escaleta del programa


Formatos:

11 Responses to “Flashmobs: como un concierto de los Ramones… pero sin los Ramones”

  1. Lorena 5 mayo 2010 at 9:18 #

    La entrevista ha sido bastante enriquecedora, con los sonidos ambientes alrededor parecía el principio de una flashmobs.

  2. correveidile(1) 5 mayo 2010 at 9:23 #

    Aclaremos el misterio para parar el flujo descomunal de mails que nos avasallan en este momento y es que el simpatico microfonista llevaba una camiseta de Los Ramones.. pura provocacion!

  3. amador 5 mayo 2010 at 9:45 #

    Sería un azar objetivo surrealista, pero ¿hay algo que represente mejor una flash mob que una buena canción de los Ramones: intensa, rápida, breve? :-)

  4. Amparo 5 mayo 2010 at 9:48 #

    La combinación de toda esa concentración: ser claros para la radio, respetar los tiempos, pensar lo que se dice…, y de lo agradable del encuentro al sol ha dado buen resultado, eso si, de tan concentrados se nos olvidó el resto y salimos, o yo al menos, con los pantalones mojados de la hierba y las zapas llenas de barro, a lo mejor eso fue parte de la flashmob, llevarse la humedad del retiro a casa.

  5. Oscar 5 mayo 2010 at 10:01 #

    Puro azar… ninguna provocación más allá de expresar con una camiseta el gusto por la contundencia del sonido, la música que te remueve y te hace pensar, el gusto por lo bueno que nos dio el pasado. Sin haber acudido todavía a ninguna flashmob, creo que tienen ese espíritu del punk en cuanto a búsqueda de otra realidad posible en la que podamos expresar nuestro auténtico interior siendo nosotros mismo los que lo hagamos (use yourself), interferir la realidad obvia, conservadora y asfixiante. Buscadme en la próxima flashmob con mi camiseta de los Ramones…jejejeje. Hey, Oh!, Flashmob!!!

  6. correveidile(1) 5 mayo 2010 at 16:23 #

    hey ho falshmob!! ja!
    Si, algo de espiritu punk parece que tiene finalmente: corto, intenso, simple… Bien visto! Sale casi de ahi una linea de investigacion para una mesa redonda, que no? ;)
    Sobre el termino “banal” que empleo para referirme a las flash mobs comerciales, simplemente aclarar que me referia a ese tipo de banalizacion que opera el espectàculo en general y la publicidad en particular. La pub, tiende a hacer “flash mode” como dice Amparo, espectaculo disfrazado de flash mob. Las flash mob tiran mas al monte de la experiencia y la no representacion sin finalidad otra que la experiencia de la fm misma, pero eso ya lo hemos dicho..+

  7. Jules Amedée Barbey d'Aurevilly 6 mayo 2010 at 10:01 #

    No sé, a mí me recuerda a las técnicas de marketing de las grandes cadenas, esos displays aparentemente graciosos, que cuentan tanto en el status del empleado, porque, si no los sigue, no es divertido, no tiene buen rollo, y si no tiene buen rollo no vale, según la nueva ideología del management. Puede que no pasen muchos años antes de que sea marginalizado como un ser gris y aburrido quien no participe en estas flashmob. A la gente le gustan mucho estas cosas, que no veo en que sentido pueden cambiar el mundo. Más bien, pueden ser un elemento más de distracción. Me recuerda también a las cosas que dice el pensador galo Philippe Muray sobre el “homo festivus”. También a la moda que hubo en un momento dado de los abrazos. En todo caso, ¿realmente, como diría Gunther Anders, hay que cambiar el mundo, o las cosas han llegado a tal extremo que por lo que hay que apostar es por conservarlo?

  8. amador 6 mayo 2010 at 12:51 #

    Hola Jules…,

    no sé si has llegado a escuchar el programa, la diferencia que ahí se plantea entre las flashmobs publicitarias y las otras, me da que no :-)
    Creo que a ti te preocupa sobre todo otra cosa: cómo el mercado ha asimilado hoy un tipo de política que asociamos con la contracultura de los 60 y que pasaba por la emoción, la intensidad, la diversión, lo corporal, la fiesta, el erotismo, en definitiva, una afirmación de la vida digamos juvenil. Hay mucha literatura sobre esto: “El mercado de la contracultura”, etc.
    Yo pensaba lo mismo, también como una manera de problematizar una idea de la política que me parecía algo ingenua, pero hoy me pregunto: cuando ni siquiera se pueden tocar los tambores en el Retiro de Madrid, cuando a golpes de ordenanza cívica se ponen fuera de la ley todo tipo de usos “anormales” de la calle, ¿de qué estamos hablando?
    Me parece que hoy vivimos en una sociedad más administrada, planificada, previsible, calculada y regulada que nunca, donde nada queda verdaderamente fuera de control. Eso sí, lo que esta sociedad nos vende hoy son emociones, intensidades, subjetividad, diversión, etc. Pero las vende como mercancías empaquetadas que se trata de consumir en cierta soledad. La contracultura (y, a su modo, las flashmob) plantean algo muy diferente: emociones que se comparten con otros muchas veces desconocidos, subjetividades protagonistas y no meramente consumidoras, diversión como apertura de espacios (de) imprevistos, placer como derroche de uno mismo más allá del cálculo y de la finalidad, fiesta como celebración de la existencia de pronto reconquistada y el erotismo que se deriva de todo esto… Ese es el “absurdo”, la “política absurda” que reivindicaban por ejemplo los Yippies: la más pura gratuidad en el darse y dejarse llevar. Me parece que no está muy lejos de lo que plantean las flashmobs.
    Hablando de los Yippies, acaba de aparecer “Do it!” de Jerry Rubin, un libro clave para entender la contracultura de los 60 en EEUU. Hay quien dice malévolamente: “fíjate cuál es hoy el eslógan de Nike, just do it”. Son planteamientos muy tristes, que ponen todo el acento en la “recuperación”. No hay más que leer el libro de Rubin para darse cuenta de que nuestra sociedad no aguantaría en pie ni un segundo si todo el mundo do it en el sentido que ahí se habla.
    Hey, ho, flashmob!

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  1. Tweets that mention Flashmobs: como un concierto de los Ramones… pero sin los Ramones | Una línea sobre el mar -- Topsy.com - 6 mayo 2010

    [...] This post was mentioned on Twitter by madridmobs. madridmobs said: Para los que se perdieron la entrevista de ayer, aqui se puede bajar: http://bit.ly/b4VeXJ [...]

  2. Flash Mobs — Alejandra Portela - 8 septiembre 2010

    [...] Este es un programa de radio español bastante anticonvencional que instala algunas preguntas interesantes sobre el tema.. swfobject.embedSWF("http://www.youtube.com/v/MlgABMRhvsg&rel=0&fs=1&showsearch=0&showinfo=0", "vvq-163-youtube-1", "325", "271", "10", vvqexpressinstall, vvqflashvars, vvqparams, vvqattributes); [...]

  3. Flash Mobs | milderivas.com.ar - 13 septiembre 2010

    [...] info del tema, aquí (un progrma de radio español muy interesante sobre el [...]

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